Expediente: 1686 – D – 2015 / LEY PARA LA PROMOCIÓN DE LA CONVIVENCIA LIBRE DE ACOSO ESCOLAR

Autor: Victoria Morales Gorleri

Bloque: PRO

Proyecto:

ART. 1 OBJETO: La presente Ley tiene por objeto establecer un marco de acción psico-socio-educativa para prevenir, detectar e intervenir a fin de superar y erradicar conductas y prácticas de acoso escolar (bullying) entre niños, niñas y adolescentes, profundizando y promoviendo la cultura de la convivencia en la paz y la inclusión, en todos los niveles y modalidades de las instituciones educativas públicas de gestión estatal o privada.

ART. 2 SON PRINCIPIOS RECTORES DE ESTA LEY: El interés superior de los niños, niñas y adolescentes, el respeto a la dignidad humana, la cultura de paz, la prevención de la violencia, la cohesión comunitaria, el reconocimiento de la diversidad y el enfoque de derechos humanos.

ART. 3 A LOS EFECTOS DE LA PRESENTE LEY SE ENTENDERÁ POR:

        I. ACOSO ENTRE PARES O ACOSO ESCOLAR (BULLYING) Son tratos crueles y degradantes, intencionales y repetidos o sostenidos en el tiempo. Se entiende por acoso el hostigamiento verbal, hostigamiento no verbal y/o la violencia física; sea que se ejecute por sí, o por medio de terceros. Comprende también el hostigamiento cibernético, sea que se realice por correos electrónicos, redes sociales o mensajes de texto.

        II. ACOSADOR/ AUTOR. Son autores de persecución o acoso en detrimento físico, psicológico o emocional de un par tanto las personas que lo ejecutan por sí o como las que lo perpetran por medio de terceros. Se considera líder de la actividad de acoso (bullying) a quien lo idea y planifica, decidiendo las reglas, los participantes y los roles a desempeñar por cada uno de ellos.

        III. VICTIMA. Es la persona objeto de acoso por parte de sus pares. El consentimiento o la tolerancia de la víctima no puede servir en ningún caso de justificación o excusa para las conductas de acoso.

        IV. ESPECTADORES O TESTIGOS En este grupo se pueden encontrar diferentes actitudes frente a la situación de acoso: quienes de manera silenciosa presencian los hechos, quienes se jactan de las agresiones llevadas a cabo por el/los hostigador/es o quienes intentan detener o denunciar esta situación.

VI. RECEPTORES INDIRECTOS Familiares o convivientes del hostigado, y aquellos que conforman el grupo de espectadores o testigos, dado que toda vez que se presencia un hecho violento se genera un impacto emocional.

ART. 4 DERECHOS

El niño/a o joven víctima de acoso tiene derecho a:

I. Ser tratado con respeto, al cuidado de su integridad y el ejercicio pleno de sus derechos tanto por la comunidad educativa como por las autoridades competentes;

II. Contar con asistencia de las autoridades escolares, quiénes darán aviso al equipo interdisciplinario, gabinete psicopedagógico u organismo que determine la autoridad de aplicación cuando se encuentre en riesgo la integridad física o psicológica del alumno/a;

III. Recibir información, veraz y suficiente que le permita decidir sobre las opciones de atención de acuerdo a su edad y posibilidades;

IV. Recibir asesoría jurídica para acceder a procedimientos expeditos que impulsen la protección de los derechos del niño, niña o adolescentes a través de los organismos dedicados a tal fin.

V. Recibir información y acompañamiento médico y/o psicológico, canalizando su atención a las instancias correspondientes de acuerdo a las necesidades de cada caso.

El niño/a o joven que es autor o partícipe de acoso tiene derecho a:

I. Ser tratado con respeto, contemplando su integridad y el ejercicio pleno de sus derechos;

II. Contar con asistencia por parte de las autoridades cuando se encuentre en riesgo su integridad; las autoridades escolares darán aviso al equipo de orientación escolar, gabinete psicopedagógico u organismo que determine la autoridad de aplicación para su atención;

III. Recibir información y acompañamiento médico y/o psicológico, canalizando la atención a las instancias correspondientes de acuerdo a las necesidades de cada caso.

ART. 5 DEL ABORDAJE DEL ACOSO ESCOLAR. La autoridad de aplicación arbitrará los medios necesarios para generar dispositivos -o adecuar dispositivos dependientes del Ministerio de Educación ya existentes- que cuenten con profesionales especializados y con dedicación exclusiva a la problemática del acoso escolar a fin de prevenir e intervenir efectivamente en la temática de la presente Ley.

5.1. Son funciones de los profesionales que se desempeñan en los cargos de Prevención y Abordaje del Acoso Escolar: desplegar acciones de prevención y concientización sobre la problemática del acoso escolar; recepcionar los informes de los alumnos y alumnas que acercan las instituciones, realizar un diagnóstico de la situación e intervenir realizando las derivaciones a los profesionales pertinentes en cada uno de los casos que se detectan situaciones de acoso escolar en alguna de sus expresiones; asesorar a las instituciones, a los directivos, docentes, alumnos y familias para orientar el trabajo en función de la prevención, la erradicación de las conductas de acoso y la promoción de la convivencia dentro del marco de la cultura de la paz; confeccionar un registro de los casos que se han suscitado (cantidad y tipo de intervención que se realizó), elevando la información cuantitativa y cualitativa a la Unidad que designe la autoridad de ejecución para su sistematización; colaborar en el diseño de programas de prevención y capacitación; intervenir ante el conocimiento de un caso de acoso escolar o la solicitud de parte de una institución educativa, dando cumplimiento al protocolo que regula el accionar en situaciones de acoso escolar; .

5.2. Las instituciones públicas de gestión privada deberán contar en sus respectivos gabinetes psicopedagógicos con personal especializado en la temática, el mismo podrá ser permanente o temporal en función de las necesidades de cada institución, como así también podrán solicitar la intervención del personal especializado que se desempeña en el sistema oficial.

ART. 6  PREVENCIÓN Y ESTADÍSTICA.  La autoridad de aplicación deberá arbitrar los medios para:

        6.1. Garantizar el diseño y difusión de campañas masivas destinadas a la sociedad como un todo, a los docentes, a las familias de los alumnos/as y a los propios estudiantes que transmitan la importancia de una convivencia libre de violencia para fomentar una cultura de paz en el entorno escolar.

6.2. Diseñar acciones para abordar de manera sistemática la prevención del acoso escolar y los beneficios de convivir en un ámbito escolar abierto a la diversidad. Para el abordaje sistemático de la problemática deberán garantizarse los materiales –cuadernillos, audiovisuales, imágenes, juegos y otros que sean pertinentes- para el docente, los alumnos y las familias, respetando las características etarias de cada grupo escolar.

6.3. Impulsar la coordinación interinstitucional entre la escuela, instituciones de salud, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas, familias y comunidad educativa en general para diseñar, instrumentar y hacer el seguimiento de acciones en materia de prevención e intervención de la problemática del acoso escolar.

        6.4. Implementar una encuesta anual dirigida a estudiantes, personal docente, directivos escolares,  familiares/tutores para identificar los casos de mayor gravedad, sus posibles causales y los niveles o grados en los cuáles se da con mayor frecuencia. Toda información atenderá a la protección de identidad y datos personales de acuerdo a la legislación vigente. Los datos que se desprendan de las encuestas anuales serán remitidos a la unidad que designe la autoridad de aplicación para que se elabore un informe anual acerca de los avances que se han dado en el abordaje de la problemática. El informe final anual será remitido al Ministerio de Educación con copia a la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

        6.5. Crear una página de Internet y/o diversos espacios virtuales, donde se proporcione información para las niñas, niños y jóvenes, padres, madres de familia o tutores sobre los efectos adversos del maltrato en el entorno escolar, maneras de prevención y las instancias públicas implicadas en el abordaje de la problemática.

ART. 7 DE PROCEDIMIENTO. La autoridad de aplicación procederá a:

7.1. Articular los mecanismos necesarios para la elaboración de un protocolo de acción a ser empleado en los eventos de acoso escolar.

7.2. Arbitrar los medios necesarios para que la temática de la presente Ley sea incluida dentro de la currícula de todos los niveles educativos a fin de erradicar las conductas violentas y propiciar la cultura de la paz, la convivencia pacífica y la dignidad de las personas.

ART. 8 DE LA CAPACITACIÓN DOCENTE. La autoridad de aplicación deberá promover acciones a fin de:

8.1. Brindar capacitación en servicio en las instituciones escolares que contribuyan al desarrollo de prácticas orientadas a la convivencia pacífica.

8.2. Garantizar instancias de capacitación gratuitas para todos los docentes y directivos como también promover la realización de cursos, talleres, conferencias, mesas redondas, charlas y/o cualquier otra actividad que propicie la prevención de la violencia en el entorno escolar.

8.2.1 Propiciar el abordaje de la temática de la presente ley durante la formación inicial de todos los docentes.

ART. 9. DE LA AUTORIDAD DE APLICACIÓN.

El ámbito de competencia y la autoridad de aplicación de la presente ley es el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o el organismo que en un futuro lo reemplace.  

ART. 10. El Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizará las modificaciones presupuestarias correspondientes para llevar a cabo lo dispuesto en la presente Ley. Los gastos que demande el cumplimiento de la presente Ley serán imputados a la partida presupuestaria correspondiente.

ART. 11.  De forma

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